Este desafortunado señor, que seguramente tenía un padecimiento cutáneo en una pierna, por lo que le decían pierna enferma o cubierta de esmeraldas, marchó con el ejército hacia Veracruz llegando hasta Nautla y después hacia Oaxaca; pero en general la expedición, que tenía por objeto hacer prisioneros para los sacrificios en las festividades de su coronación, resultó un fracaso por lo que la aristocracia militar mexica se mostró descontenta e hizo envenenar al tecutli.