MARIANO PAREDES Y ARRILLAGA

Mariano Paredes

Presidente de la República

del 2 de enero

al 27 de julio de 1846

          El general Don Mariano Paredes y Arrillaga nació en la ciudad de México en 1797; sentó plaza como cadete en el Regimiento de Infantería Fijo de México, en 1816 era subteniente y pasó después como comandante de una compañía de granaderos. Continuó en campaña hasta la proclamación del Plan de Iguala, al que se adhirió inmediatamente y formó parte del Ejército Trigarante que entró en México. Iturbide lo ascendió y para 1821 tenía el grado de teniente coronel. En un principio fue santanista y en 1835 tomó parte en contra de los federalistas, ascendiendo a general. En 1841 fue de los que proclamaron el llamado Plan de Tacubaya, pero no fue recompensado en la forma que él esperaba por lo que se le separó a Santa Anna. Tuvo varios mandos militares, principalmente en Jalisco y la administración del general Herrera lo nombró comandante del Ejército del Norte para combatir a los norteamericanos y entonces se sublevó en contra del gobierno.

          Al tomar posesión del gobierno pidió que se convocara a una asamblea general, asegurando no tener ambiciones personales. No tenía recursos y acudió al clero solicitando un préstamo de dos millones y medio de pesos, pero el clero se negó por completo. Hubo levas para levantar nuevas tropas y hasta se envió a presidiarios al ejército. Desde un principio se declaró partidario del clero y de una monarquía, asegurando que la nación no estaba madura para ser República. El país estaba en pleno desorden, mientras que los norteamericanos avanzaban hasta el Río Bravo. El general José Urrea pretendía formar una república independiente y en Chihuahua se había producido un motín en contra del gobernador.

          La nación estaba por la guerra y los dirigentes políticos culpaban a Paredes de negligencia en la organización de nuevas tropas para reforzar la guarnición de Matamoros. El día primero de enero de ese año el estado de Yucatán volvió a separarse de la República, porque el gobierno no cumplió con los arreglos hechos dos años antes. Los separatistas se declararon neutrales en la guerra con Estados Unidos; se organizó en México un partido monárquico en favor del príncipe Enrique de Borbón, hermano de la reina de España. Un ejército al mando del general don Pedro Ampudia fue enviado a Matamoros y el 5 de marzo de 1846 los norteamericanos al mando del general Zacarías Taylor lo derrotaron en un lugar llamado Frontón de Santa Isabel. Ampudia fue revelado del mando que entregó al general don Mariano Arista, quien fue derrotado a su vez por la gran superioridad en material de guerra y abastecimiento sin límite que tuvieron en toda la campaña los norteamericanos en la acción de Palo Alto. Arista con su mermada tropa se retiró a Matamoros, plaza que consideró indefendible y aún se retiró a Monterrey, el día 18. A Arista se le sometió a juicio, por lo que entregó el mando, de nuevo a Ampudia. Mientras tanto, el 21 de mayo se pronunció en Guadalajara el general José María Yáñez desconociendo a Paredes por querer éste traer a príncipe extranjero como monarca de México. Paredes, que veía más por sus ambiciones personales que por la patria en peligro, salió de México a combatir a los pronunciados de Guadalajara y dejó encargado del gobierno al general Nicolás Bravo; pero apenás salido Paredes se sublevó la guarnición de México al mando del general José Mariano Salas, el 4 de agosto, y proclamó el restablecimiento del general don Antonio López de Santa Anna y la convocatoria a un Congreso que constituyera de nuevo a la Nación.

          A consecuencia de estos sucesos en los que tomó parte muy activa don Valentín Gómez Farías, Paredes tuvo que huir; fue aprehendido y enviado al destierro, de donde volvió cuando el país estaba ocupado por los norteamericanos. Posteriormente se opuso a los tratados de paz, pero derrotado en Guanajuato, de donde escapó para permanecer oculto hasta la amnistía de abril de 1849, aunque dado de baja quedó libre de todo cargo. Murió en la ciudad de México en septiembre de ese mismo año.






Las fases lunares en México, D.F.





Inicio




© Copyright Aimé - 1/1/2001