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LUIS DE VELASCO
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Se ocupó con gran empeño de darle plena libertad a 150,000 indios que estaban como esclavos en minas, campos de labranza y prestando servicios personales. Durante su gobierno fueron fundadas las poblaciones de Durango, San Sebastián Chametla y San Miguel el Grande, como baluartes para contener las incursiones de indios bárbaros. Protegió la minería con el auxilio que le prestó el minero sevillano Bartolomé de Medina, para poner en práctica el beneficio de patio consistente en mezclar el mineral molido con mercurio y sal, rindiendo mucho más el producto con esta técnica que con la del simple lavado al agua.
Velasco tuvo mucho que ver con la fundación de la Universidad, con su impulso y ayuda ante las autoridades reales y le tocó presidir la inauguración de dicha institución el 25 de enero de 1553. En 1555 reunió al primer Concilio Provincial Mexicano, para la moralidad y buena conducta del clero y la conversión y buen trato a los indios. En 1558 se produjo en México la primera gran inundación y después una epidemia que causó muchas víctimas. El virrey se ocupó de auxiliar en todo lo que pudo a las víctimas de las dos calamidades.
En el terreno de las exploraciones, como franceses e ingleses andaban la costa atlántica de los actuales Estados Unidos, Velasco armó una expedición puesta al mando del capitán Tristán Luna y Arellano, que zarpó para ocupar La Florida pero pronto regresó a Veracruz sin haber hecho nada.
Don Luis de Velasco empezó a estar enfermo, a guardar cama, hasta que murió en el antiguo palacio de los virreyes el 18 de julio de 1564. En su pliego de mortaja encargaba el gobierno interino al licenciado Francisco Ceinos, como presidente de la Audiencia; recomendaba a su familia se encargase de pagar algunas deudas que tenía pendientes en el comercio. Casi no había dinero para sepultarlo. Fue un activo y probo virrey.
© Copyright Aimé - 23/06/2000
Las fases lunares en México, D.F.

